el otro fuego
marzo 17, 2008
cualquier cosa es buena para llamarte,
para que me digas hacia donde se ha ido
mi maravillosa metáfora, la de mi voz,
la de mi música, la de mi arte.
En qué lugar me quedé mujer del alba?
hacia donde voy, en qué sitio me esperas
para que te acerque nuevamente el sol?
qué canciones andarás recordando de ese tiempo,
qué nuevas cosas te rodean el espacio de ver?
por qué el exilio este es tan miserable,
lleno de dudadicciones, falto de amor y tango patrio.
Quiero bailarte mujercita de lunas llenas y truenos en la voz,
hermana de los hermanos que murieron
gritando libertades a la patria, sembrando amor.
Hija de la era, lleno estoy de tu sangre,
de tu guerra eterna por nosotros,
de tu imprescindible energía, ejemplo de dios.
Ya vas a ver como descubro tu oro,
como me muero perdido en tu fiebre,
ya vas a ver de que modo subversivo,
como, delincuentemente me haces resucitar
Esos que van
marzo 17, 2008
son las personas extrañas que habitan el mundo,
pasan como una tempestad y arrasan sobre el viento,
se suben los pinos de la infancia en mitad de la noche
y largan gritos que suenan como desaliento,
y sus gritos vagan en la oscuridad haciendose eternos,
desafiando al tiempo.
Siempre van hasta un rincón del infierno
caminando por el cordón de la vereda que los ha visto pasar
tan extraños como personajes de cuento.
se turban los sueños en ideas y pensamientos guesos,
de esos que escapan al resto del pueblo,
y asi como andando en amor por el viento
se reunen para discipar fantasmas y llenarse de nuevo,
siempre esperan descubrirse plenos…
la insatisfacción que les suponen no es mas que sus secretos,
se hacen agasajos y homenajes, e inventan juegos,
se juntan para hacerse temerarios y desafían, no solo el peligro
también el miedo, se complementan, gustan de lo eterno,
disfrutan sus encuentros, son amigos, eso es bueno,
gracias Dios, gracias dios, soy uno de ellos.
1/7/01
todo
marzo 17, 2008
Tu piel como un nexo buscado entre las sombras
y la soledad como única musa inspiradora,
tengo clavados los años perdidos sin amor,
como l apulpa de un diente solo respondo: dolor,
ante las cuentas vencidad de salarios
y los calvarios de cuatro despedidas,
las canciones que nunca tubieron música
y las poesías jamás leídas.
Ah…el fracaso, tanto temerle,tanto llamrlo
y todos esos momentos vanos,
en que amándonos creímos escapar,
tantos sueños y frascos rotos,
y al fin de la noche el día, despertar,
amargarse con la rutina que convoca padres
¡son las seis, a trabajar!
y los hijos con su melancolía de viaje de egresados
ante la tímida ilusión que sale del fuego tenue del hogar.
Recordemos ahora la juventud,
siempre pedias el tiempo de scapar
la fatídica ambición perdida
en la lucha también perdida
donde perdimos la felicidad,
los zapallos que me quitaron el hambre
cosechados en la quinta
y las trenzas que nunca te pude quitar
tu vanidad ante el sexo, siemrpe formal,
siempre bajo sánbanas heladas, de metal.
nunca me quisiste ahora que pienso,
solo querías de mi la libertad,
y yo tan preso como un pájaro infelíz
que no fue de mis poemas de Buenos Aires gris
Ah..mis poemas, eso sí,
la fé ciega en el libro que no hubo de salir
y tu negación cuando me quise reproducir,
teniamos tantos deseos y tantas veces fue no
que en el momento preciso del hijo negó,
pasó la en un sanatorio de barrio Perón;
diez días de antibióticos sin cargo,
muestra gratuita del heredero que me quitó,
ni siquiera la tristeza por el amor que no fue
solamente la ira de ir de ganador y perder,
las noches de bebidas balncas y después café,
(lamento no comprender la porfía de mi alma)
en vez de adquirir la calma,
cuando murió la extrañé,
ojalá pudiera culparla de siempre perder
y olvidarme de mis resfríos y su té con miel.
Mañana al caer la tarde moriré
solo y sin los amigos que por ella jubilé,
siempre fui miedoso y muy cobarde
mi valentía quedó en el alarde que tampoco fué,
y ahora mis temores de antaño
me buscan y pasan encima como tropel,
la muete, el fracaso, la soledad,
las estatuas , las prostitutas, no poder volar,
los vampiros, los orientales, el fondo del mar
y las veces otras que no quise amar.
esta escritura que estoy dando en llamr todo
solo confunde con lodo el oro que le compré
y las lagrimas negadas,
aquellas qeu solo borracho logré
los discos de tango que triste quemé.
Yo siempre lo supe, ¿viste, para que negar?
me persiguió desde la juventud el fracaso,
no iba muy rápido, pero me dejé alcanzar.
2/7/2001
caminata/mujer/plaza
marzo 17, 2008
Una caminata prolongada lo seduce
tientase de no retornar sobre sus pasos
avanza en la timidez, crece a la verguenza,
ha avandonado viejas costumbres aislantes
pronto conseguirá acercarse a un niño
tomar una mano de mujer blanda,
recorrer una plaza verde y larga;
y sin embargo a veces vuelven cosas a él,
cosas maceradas con tinta en los dedos,
con las manos sucias y la boca muda
antiguas conductas anacoretas y sedentarias,
lo persigue una vez que lloró de amor,
una anciana que vió arrollada por el tren
una madrugada en La Plata,
el recuerdo de las prostitus bolivianas
que desearon sinéxito su cuerpo incierto,
lo rodean torbellinos de una angustia llana,
fantasmas inexistentes que viven en su alma,
las tentativas de sacudir sus ideas
una tarde de ebriedad sorprendete y barata
y el “clic” oportuno y fallido del arma,
las veces que deseó
no haber leído nunca una palabra,
la exploración inexacta de su memoria
ante lo que juró una noche no olvidar mañana
y mañana llegó demaciado pronto a él.
La suma de estos asuntos lo llevaron
por las oscuras calles de la red urbana;
buscaba algo para salir de la telaraña,
de la absurda telaraña de sueños e inconstancias;
Sus trabajos lo ayudaron algo
a creer lo impersonal que será
para su ser inacabado el destino de libertad
concedido al alama humana.
La tibieza de la tarde le recordó
que bscaba a esa mujer extraña,
aislada por su imaginación del resto del mundo
y para la cual iba pensando todos estos versos,
desnudos de tabues y dudadicciones,
ciertos, como es cierto que espera encontrarla.