todo
marzo 17, 2008
Tu piel como un nexo buscado entre las sombras
y la soledad como única musa inspiradora,
tengo clavados los años perdidos sin amor,
como l apulpa de un diente solo respondo: dolor,
ante las cuentas vencidad de salarios
y los calvarios de cuatro despedidas,
las canciones que nunca tubieron música
y las poesías jamás leídas.
Ah…el fracaso, tanto temerle,tanto llamrlo
y todos esos momentos vanos,
en que amándonos creímos escapar,
tantos sueños y frascos rotos,
y al fin de la noche el día, despertar,
amargarse con la rutina que convoca padres
¡son las seis, a trabajar!
y los hijos con su melancolía de viaje de egresados
ante la tímida ilusión que sale del fuego tenue del hogar.
Recordemos ahora la juventud,
siempre pedias el tiempo de scapar
la fatídica ambición perdida
en la lucha también perdida
donde perdimos la felicidad,
los zapallos que me quitaron el hambre
cosechados en la quinta
y las trenzas que nunca te pude quitar
tu vanidad ante el sexo, siemrpe formal,
siempre bajo sánbanas heladas, de metal.
nunca me quisiste ahora que pienso,
solo querías de mi la libertad,
y yo tan preso como un pájaro infelíz
que no fue de mis poemas de Buenos Aires gris
Ah..mis poemas, eso sí,
la fé ciega en el libro que no hubo de salir
y tu negación cuando me quise reproducir,
teniamos tantos deseos y tantas veces fue no
que en el momento preciso del hijo negó,
pasó la en un sanatorio de barrio Perón;
diez días de antibióticos sin cargo,
muestra gratuita del heredero que me quitó,
ni siquiera la tristeza por el amor que no fue
solamente la ira de ir de ganador y perder,
las noches de bebidas balncas y después café,
(lamento no comprender la porfía de mi alma)
en vez de adquirir la calma,
cuando murió la extrañé,
ojalá pudiera culparla de siempre perder
y olvidarme de mis resfríos y su té con miel.
Mañana al caer la tarde moriré
solo y sin los amigos que por ella jubilé,
siempre fui miedoso y muy cobarde
mi valentía quedó en el alarde que tampoco fué,
y ahora mis temores de antaño
me buscan y pasan encima como tropel,
la muete, el fracaso, la soledad,
las estatuas , las prostitutas, no poder volar,
los vampiros, los orientales, el fondo del mar
y las veces otras que no quise amar.
esta escritura que estoy dando en llamr todo
solo confunde con lodo el oro que le compré
y las lagrimas negadas,
aquellas qeu solo borracho logré
los discos de tango que triste quemé.
Yo siempre lo supe, ¿viste, para que negar?
me persiguió desde la juventud el fracaso,
no iba muy rápido, pero me dejé alcanzar.
2/7/2001